Cómo pasé de la depresión a ser referente de mi comunidad

Cuando estamos mal, con frecuencia tendemos a creer que las cosas no tienen arreglo. Sin embargo, lo más probable es que se trate mucho más de una sensación que de la realidad.

En 2008 yo estaba en pleno proceso de divorcio. Mi matrimonio no había funcionado y estaba sin trabajo y lleno de deudas. En Argentina había mucho desempleo y simplemente parecía que jamás iba a reintegrarme al mercado laboral.

En medio de esta situación, y con el ánimo por el suelo, decidí ponerme a escribir cuentos

Paperback Writer

Ya en 2006 había escrito una novela que no pude publicar, y para evadir un poco los problemas reales y acuciantes que vivía, me escapaba retomando mi pasión por la literatura

Escribía cuentos de todo tipo. De ciencia ficción, de fantasía, de misterio, costumbristas, policiales, de terror, incluso eróticos. Y como no tenía dónde ponerlos, decidí abrir un blog.

La plataforma elegida no fue ni Blogger ni WordPress. Por aquella yo tenía muy poca idea sobre blogging, y haciendo caso a un ofrecimiento del Gran Diario Argentino me metí en Clarín Blogs. 

Interacción

Ahora bien, una vez en la plataforma, no me limité a subir mis cuentos y punto. También me puse a leer los cuentos y artículos de otros bloggers que estaban ahí. Y a comentarlos, por sobre todo. Ahí estuvo la clave.

Los seres humanos somos esencialmente sociales. Por este motivo, solemos estar muy pendientes de la atención del otro. Y de su aprobación, claro. Al comentar posteos de otra gente (en su mayoría desconocidos), ellos retribuían la visita comentando mis cuentos. Y a veces se formaban conversaciones muy interesantes. 

Para entonces mi público me aprobaba y me demandaba. Y yo siempre le daba más. Pronto estaba publicando un cuento de 800 palabras por día. Y religiosamente contestaba, visitaba y comentaba el blog de cada uno de mis visitantes. A veces ni siquiera los leía (confieso), pero nunca dejaba de estar presente

La Comunidad

De esa manera me fui haciendo conocido y respetado en la comunidad. Algunos de mis cuentos llegaron a tener cientos de comentarios. Aprendí las reglas de internet y comencé a incluir fotografías, música y video a mis post. Mis cuentos se habían vuelto multimedia. Y luego se volvieron capítulos de obras más largas.

Sin querer al principio, deliberadamente después, me había convertido en alguien popular. Tenía fans, autoridad e influencia. Empecé a generar encuentros reales que trascendieron la virtualidad y la comunidad de Clarín Blogs se convirtió en una pequeña tribu de la cual yo era uno de los referentes.

A partir de entonces tuve colaboraciones con otros escritores, entrevistas y participaciones en radio. En 2009, en la Feria del Libro de Buenos Aires, llegué a ser entrevistado en el stand de Clarín en representación de la comunidad. Fue el punto más alto, y también uno de los últimos, de una relación que llegaba a su fin.

Feria del Libro de Buenos Aires, 29 de abril de 2009

Hoy la comunidad de Clarín Blogs ya no existe. A muchos amigos de aquella época los tengo como contactos en Facebook. Las cosas han cambiado mucho desde entonces, pero aquella experiencia me demostró todo el potencial que tiene una comunidad.

Lo que vino después 

Nunca dejé de transitar ese camino. Con el tiempo descubrí los grupos de Facebook, y hoy la gestión de comunidades es mi pasión y mi principal actividad. 

Vivir en comunidad es inevitable, pero para que las comunidades funcionen bien, hacen falta personas que se pongan al frente de ellas. 

Mi nombre es Mauricio Howlin. Manejo comunidades para mí y para otros. Y enseño a manejarlas a todo el que quiera aprender.

¿Tenés amigos? ¿Tenés colegas? Seguramente hay muchos alrededor tuyo que sienten la necesidad de que alguien los empuje a hacer cosas.

Vos también podés ponerte al frente de tu comunidad. ¡Hacelo!

Y si manejás una comunidad, y sentís que necesitás ayuda, contactame. Juntos podemos hacer que tu grupo se convierta en un lugar increíble.

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