4 tipos de usuario que debés evitar

Al navegar en Internet, y particularmente si sos administrador de una comunidad, vas a encontrar a gente de todo tipo. Muchos de ellos te van a caer tan bien que los vas a querer invitar a almorzar a tu casa. Pero hay otros que son sumamente tóxicos, y por ese motivo hay que evitarlos a toda costa. A continuación te voy a contar cuáles son los 4 tipos de usuario que no querés en tu comunidad.

El Troll

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Es el tipo de persona que solo quiere ver el mundo arder. No importa lo que digas, nunca va a estar de acuerdo. Y te lo va a hacer notar de la peor manera, incluso con insultos y descalificaciones. Si se puso en contra de alguien y vos está de acuerdo con lo que dijo (aunque no en cómo), se las va a arreglar para agredir a los dos. Lo único que le interesa es generar conflicto y malestar. Un personaje para borrar automáticamente.

El Hater

Primo hermano del troll, el hater descarga su furia contra minorías seleccionadas. Puede odiarte por tu orientación sexual o política, por tu religión, por tu color de piel o por tu nacionalidad. Si caíste dentro de su rango de odio, va a hacer todo lo posible por que te sientas mal. A la papelera sin culpas.

El Spammer

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Este es sencillamente molesto, particularmente en grupos que no son de compraventa. La única actividad del spammer es dejar su publicidad, ya sea que te interese o no. Muchas veces ni siquiera contesta un comentario, incluso si le preguntas por su negocio. Molesta y no participa. Afuera.

El Bot

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Este ni siquiera es un usuario real. El bot se esconde detrás de una cuenta falsa y circula por los grupos de Facebook para liberar publicidad, virus o campañas proselitistas. Los administradores de grupos tienen que tener mucho cuidado con los bots, porque cuando entra uno, es porque atrás vienen muchos más.

Lo que el administrador de la comunidad debe hacer

Manejar comunidades es delicado. Los miembros de tu comunidad tienen que sentirse cuidados y protegidos cuando están en ella, porque de otro modo se van. Es por eso que si sos administrador de un grupo y aparece alguno de estos usuarios tóxicos, lo mejor es expulsarlos. Sin demoras y sin remordimientos. La salud de la comunidad es lo más importante. 

Si manejás una comunidad, no dudes en eliminarlos. Y si sentís que necesitás ayuda, contactame. Juntos podemos hacer que tu grupo se convierta en un lugar increíble.

Cómo pasé de la depresión a ser referente de mi comunidad

Cuando estamos mal, con frecuencia tendemos a creer que las cosas no tienen arreglo. Sin embargo, lo más probable es que se trate mucho más de una sensación que de la realidad.

En 2008 yo estaba en pleno proceso de divorcio. Mi matrimonio no había funcionado y estaba sin trabajo y lleno de deudas. En Argentina había mucho desempleo y simplemente parecía que jamás iba a reintegrarme al mercado laboral.

En medio de esta situación, y con el ánimo por el suelo, decidí ponerme a escribir cuentos

Paperback Writer

Ya en 2006 había escrito una novela que no pude publicar, y para evadir un poco los problemas reales y acuciantes que vivía, me escapaba retomando mi pasión por la literatura

Escribía cuentos de todo tipo. De ciencia ficción, de fantasía, de misterio, costumbristas, policiales, de terror, incluso eróticos. Y como no tenía dónde ponerlos, decidí abrir un blog.

La plataforma elegida no fue ni Blogger ni WordPress. Por aquella yo tenía muy poca idea sobre blogging, y haciendo caso a un ofrecimiento del Gran Diario Argentino me metí en Clarín Blogs. 

Interacción

Ahora bien, una vez en la plataforma, no me limité a subir mis cuentos y punto. También me puse a leer los cuentos y artículos de otros bloggers que estaban ahí. Y a comentarlos, por sobre todo. Ahí estuvo la clave.

Los seres humanos somos esencialmente sociales. Por este motivo, solemos estar muy pendientes de la atención del otro. Y de su aprobación, claro. Al comentar posteos de otra gente (en su mayoría desconocidos), ellos retribuían la visita comentando mis cuentos. Y a veces se formaban conversaciones muy interesantes. 

Para entonces mi público me aprobaba y me demandaba. Y yo siempre le daba más. Pronto estaba publicando un cuento de 800 palabras por día. Y religiosamente contestaba, visitaba y comentaba el blog de cada uno de mis visitantes. A veces ni siquiera los leía (confieso), pero nunca dejaba de estar presente

La Comunidad

De esa manera me fui haciendo conocido y respetado en la comunidad. Algunos de mis cuentos llegaron a tener cientos de comentarios. Aprendí las reglas de internet y comencé a incluir fotografías, música y video a mis post. Mis cuentos se habían vuelto multimedia. Y luego se volvieron capítulos de obras más largas.

Sin querer al principio, deliberadamente después, me había convertido en alguien popular. Tenía fans, autoridad e influencia. Empecé a generar encuentros reales que trascendieron la virtualidad y la comunidad de Clarín Blogs se convirtió en una pequeña tribu de la cual yo era uno de los referentes.

A partir de entonces tuve colaboraciones con otros escritores, entrevistas y participaciones en radio. En 2009, en la Feria del Libro de Buenos Aires, llegué a ser entrevistado en el stand de Clarín en representación de la comunidad. Fue el punto más alto, y también uno de los últimos, de una relación que llegaba a su fin.

Feria del Libro de Buenos Aires, 29 de abril de 2009

Hoy la comunidad de Clarín Blogs ya no existe. A muchos amigos de aquella época los tengo como contactos en Facebook. Las cosas han cambiado mucho desde entonces, pero aquella experiencia me demostró todo el potencial que tiene una comunidad.

Lo que vino después 

Nunca dejé de transitar ese camino. Con el tiempo descubrí los grupos de Facebook, y hoy la gestión de comunidades es mi pasión y mi principal actividad. 

Vivir en comunidad es inevitable, pero para que las comunidades funcionen bien, hacen falta personas que se pongan al frente de ellas. 

Mi nombre es Mauricio Howlin. Manejo comunidades para mí y para otros. Y enseño a manejarlas a todo el que quiera aprender.

¿Tenés amigos? ¿Tenés colegas? Seguramente hay muchos alrededor tuyo que sienten la necesidad de que alguien los empuje a hacer cosas.

Vos también podés ponerte al frente de tu comunidad. ¡Hacelo!

Y si manejás una comunidad, y sentís que necesitás ayuda, contactame. Juntos podemos hacer que tu grupo se convierta en un lugar increíble.

Seguir las reglas

En toda comunidad hay reglas. De hecho, estas son las que hacen posible la convivencia dentro de ellas. El líder de la comunidad (el capitán del barco) debe ser el primero en respetarlas. No se puede ejercer autoridad si se traiciona lo que se predica.

Por otro lado, los amigos del líder de la comunidad (así como sus colaboradores), si de verdad lo son, las tienen que seguir tanto o más que él; de otro modo la comunidad se corrompe. La cultura del “amiguismo” (como se la conoce en Argentina) le ha hecho mucho mal a nuestras sociedades.

Si un miembro de la comunidad rompe las reglas, el líder está obligado a tomar las medidas previstas para castigar esa falta. No importa que sea su mejor amigo, su hermano o su pareja. Si no es capaz de hacerlo, no está capacitado para liderar la comunidad. Es la parte antipática del liderazgo.

Las sanciones, por otro lado, tienen que ser acordes a la falta. Una pena desmesurada es tan contraproducente como una demasiado liviana.

El líder de la comunidad debe ser, en estos casos, un juez imparcial. La correcta aplicación de las sanciones es fundamental para mantener la armonía dentro la comunidad.

Estoy hablando de grupos de Facebook, aunque tal vez no parezca.

La ética también es una herramienta.

Para qué sirve un grupo de Facebook

Más allá de las consideraciones filosóficas sobre el valor de la comunidad (que las hay de sobra, y ya las trataremos), lo cierto es que los grupos de Facebook son al día de hoy una de las herramientas más poderosas para hacer crecer un negocio.

Lo que empezó en su momento como una manera simple de acercar personas con los mismos intereses, evolucionó hasta convertirse en una de las claves de la estrategia de Facebook para el futuro inmediato.

Entonces, y a fines prácticos, ¿para qué sirve un grupo?

Los grupos facilitan el alcance orgánico de tu negocio

En tiempos de competencia salvaje por el alcance de las publicaciones, en los que sin una inversión publicitaria es casi imposible lograr que tu contenido llegue a tu público, los grupos de Facebook son capaces de lograr esta proeza. El actual algoritmo pone el contenido publicado en grupos a los que pertenece el usuario en un primer plano, solamente superado por las publicaciones de contactos.

Los grupos permiten segmentar tu público con precisión

Al manejar un grupo podés determinar a través de la temática elegida qué tipo de público va a llegar hasta él. Por ejemplo, si creás una comunidad de fanáticos de comics de Marvel vas a atraer un tipo de público con intereses comunes muy precisos. Entonces, al elegir qué tipo de contenido ofecerle vas a estar seguro de que tu mensaje llegará solamente a aquellos que tienen interés en oirlo.

Los grupos generan sentido de pertenencia

Si tu grupo publica contenido interesante, está bien manejado y fomenta la interacción sana entre sus miembros, la experiencia de ellos va a ser agradable y van a querer volver. Una y otra vez. Esto hace que antes o después desarrollen un sentido de pertenencia a la comunidad que hará que no solo promuevan tu marca sino que inviten a sus conocidos a participar.

Los grupos te dan autoridad

Como administrador o moderador del grupo, es decir, del espacio donde interactúan, los miembros te van a reconocer como figura de autoridad, y van a ser más permeables a recibir consejos, sugerencias y recomendaciones de tu parte.

Los grupos favorecen la identificación del público con tus valores

Del mismo modo, al reconocerte como autoridad van a identificarse con los valores que propongas, que van a ser los mismos de la comunidad en general. Y esto aplica no solo a vos sino a tu marca. Una comunidad satisfecha es un ejército de evangelizadores que transmiten los beneficios de tu marca al resto de las comunidades en las que participa.

Los grupos te otorgan conocimiento pleno de tu cliente

Por otro lado, al interactuar constantemente con ellos vas a poder saber de primera mano qué les gusta de lo que les ofreces, qué se puede mejorar, qué hay que descartar de plano y por dónde vienen las futuras tendencias. Vas a tener un laboratorio de social media donde poder probar nuevas estrategias antes de sacarlas al mercado, en un ambiente controlado y amigable.

Los grupos generan fidelización

Finalmente, lo más importante de todo. Un grupo no solo te permite conseguir nuevos clientes, sino que logra que los que ya lo son vuelvan a comprarte sin siquiera pensarlo. Su hacés un buen trabajo, los miembros de tu grupo van a estar felices de mantener tu negocio. Porque lo van a ver como una parte de la comunidad. Y para ese momento ya no va a ser solamente tu comunidad. Va a ser la de todos.

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Cómo emprender en un entorno que no te entiende

Hoy te quiero hablar por una situación por la que seguramente alguna vez pasaste, y es cuando sentís que tu entorno familiar o social no te comprende y trata de hacerte desistir de tu idea de emprender.

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La soledad del emprendedor

A todos los que elegimos el emprendimiento como forma de vida nos ha pasado en algún momento que gente de nuestra mayor confianza y que estamos seguros de que quiere lo mejor para nosotros, nos ha dicho palabras como las siguientes:

“Pero si tenés un buen trabajo, para qué querés meterte en líos?”

“Emprender justo ahora, cómo están las cosas en el país…”

“¿Por qué no esperás un poco a que sea el momento adecuado?”

Ya lo sabemos, esos líos son la forma de vida que elegimos, las cosas en el país no están demasiado distintas a como estuvieron siempre, y el momento adecuado no llegará nunca. Sabemos que no hay razón en sus palabras, y sin embargo nos afectan.

Ahora, ¿por qué aquellos que deberían apoyarnos en el momento en el que más lo necesitamos, voluntaria o involuntariamente tratan de echar abajo nuestros sueños?

Investigando un poquito pude dar con dos pautas de conducta lamentablemente muy comunes, y que afectan a gran cantidad de personas en todas las sociedades.

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Síndrome de Procusto: Obligados a encajar

A la primera de estas pautas se la conoce como Síndrome de Procusto, y se refiere a un mito griego en el que el posadero así llamado ataba a sus huéspedes a la cama y, si eran más pequeños que esta, los martillaba hasta quebrarle los huesos para que su tamaño se ajustara. Si en cambio sobresalían, lo resolvía cortándoles la cabeza o los pies con una sierra.

El mito de Procusto, por supuesto, nos habla de la necesidad enfermiza por encajar, y hacer que los otros encajen. De niños nos ponen metas mínimas para alcanzar en la sociedad: Terminar una carrera, tener un buen empleo, formar una familia. Y si no cumplimos con alguna de estas tareas, simplemente nos martillarán hasta que las alcancemos.

Si por el contrario, lejos de no alcanzar las expectativas resulta que comenzamos a destacarnos del resto, la sociedad comenzará a sentirse amenazada ante el distinto que sigue su propio camino. Y procederá a cortarnos los pies y la cabeza para que encajemos en lo que es esperable. Lo que nos lleva al Síndrome del cangrejo.

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Síndrome del cangrejo: Mediocres pero juntos

Corre por Internet una fábula sobre un pescador que recogía cangrejos con un balde en la playa y lo dejaba destapado, porque sabía que si uno de los cangrejos trataba de escaparse, el resto lo iba a tirar hacia el fondo. Y esto es muy común que suceda también entre nosotros.

Cuando alguien encuentra la manera de salir adelante, de encontrar su propio camino diferente al de los demás, no es raro que quienes lo rodean pongan piedras en su camino. Ya sea por envidia, por miedo hacia lo desconocido o porque pone en cuestionamiento lo que ellos mismos aprendieron.

Entonces, ¿cómo hacer para que no me afecte?

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El valor de la comunidad

El emprendedor solitario frente al mundo es un mito. Todos estamos inmersos en una sociedad que nos contiene en más de un sentido. Y en ese contexto, enfrentarse a las dificultades propias del negocio ya es bastante duro para que además desde nuestros círculos más íntimos se eleven voces en contra.

Es entonces cuando cobran mayor importancia las comunidades de emprendedores. Ya sea las grandes que agrupan a diversos rubros como las más pequeñas que corresponden a nichos específicos, las comunidades virtuales son la mejor manera de relacionarte con gente que está en tu misma situación y que apunta a los mismos logros.

Por supuesto que la salud de la comunidad es sumamente importante para este fin. Deben tirar todos para el mismo lado y desterrarse los elementos negativos. Y por sobre todo, tener muy en cuenta el concepto de Abundancia, fundamental para el crecimiento colectivo.

De cómo lograr una comunidad sana y bien administrada te hablo la próxima.

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